De todas formas profesor de Karate

SOCIEDAD CIVIL 
De todas formas profesor de Karate

Entrevista a Juan Bermúdez Toranzo

Roberto Santana Rodríguez.

LA HABANA, Cuba – Octubre (www.cubanet.org) – Juan Bermúdez Toranzo es actualmente delegado del Movimiento Liberal Cubano en la comunidad de tránsito de Cambute, situada en la carretera a Santa María del Rosario, en el capitalino municipio San Miguel del Padrón. Tiene 39 años y es natural de Banes, provincia Holguín.

A pesar de las dificultades de todo tipo que afronta en Cambute junto a su esposa Nery Castillo y sus dos hijos -una hembra de 9 años y un varón de uno- no pierde el entusiasmo y el deseo de enseñar Karate a un grupo de alumnos, en su mayoría niños, que acuden tres veces por semana a recibir las clases al frente de su casa.

“Al llegar a Cambute vi que los niños no tenían nada instructivo que hacer, y decidí enseñarles el Karate, pero necesitaba un local para dar las clases. Hablé con el presidente de la cooperativa, Manolo Domínguez, que me prestó el círculo social, para después quitármelo con la excusa de que aquello no le reportaba ganancias. Entonces he tenido que trabajar frente a mi casa”, dice Bermúdez.

P: Háblame sobre tu labor como instructor de Karate Do.

R: Te puedo decir que enseño el arte marcial para tratar de contribuir a formar normas de conducta en los niños, como el respeto, la solidaridad con el prójimo, la honestidad, el compañerismo, y que fomenten y desarrollen lo más posible su espiritualidad. También enseño la historia del arte marcial, sus orígenes, el Ihi Mochi, Nigini, etc. Solamente difiere el código de ética de mi escuela en un aspecto con las demás escuelas: aquí yo no adoctrino a nadie. Otros dicen que el Karate debe estar al servicio de la revolución, y este arte marcial debe estar al servicio de la humanidad, no de ningún gobierno o sistema político.

P: ¿Recibes algún salario o ayuda por lo que haces?

R: No tengo salario por esta actividad; a veces los padres me dan 20 pesos, el que puede, y así voy tirando. También manejo un bicitaxi en La Habana. Para el gobierno esto es ilegal y me ponen multas a cada rato, pero de algo tengo que vivir y mantener a mi familia. Soy opositor al gobierno y no me dan trabajo porque no soy confiable.

P: Háblame de los resultados obtenidos con tus alumnos

R: Han sido buenos, lo principal es que les gusta y disfrutan lo que hacen. Hemos realizado exhibiciones con aceptación de los asistentes. Estoy muy agradecido a los padres que me ayudan en todo lo que pueden.

P: ¿Qué metas tienes?

R: Tengo muchos planes, pero no tengo recursos. De todas formas voy a continuar trabajando. Quiero cada día ser mejor en mi trabajo. En estos momentos el grupo está integrado por 17 alumnos que aprenden algo nuevo cada día y no se rinden ante los problemas que se presentan.

Juan Bermúdez Toranzo vive junto a su esposa Nery Castillo y sus dos hijos en Cambute desde julio de 2004. Allí casi no existe el transporte, hay un solo médico que, a pesar de que se esfuerza mucho, muy poco puede hacer, ya que no cuenta con los recursos necesarios. No hay teléfonos y los habitantes de Cambute se tienen que conformar con la mal llamada libreta de abastecimientos.

La familia Toranzo vivió durante 12 años en Casablanca, barrio que pertenece al municipio capitalino Regla. Allí Juan levantó una casa de madera que contaba con las condiciones mínimas para ser declarada habitable, lo que nunca fue reconocido por las autoridades. El opositor envió cartas al Consejo de Estado y a Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, y no recibió respuesta alguna. En cambio, refieren Juan y Nery, recibían constantes amenazas y presiones para que abandonaran el inmueble. En directa relación con esto, Nery perdió un embarazo de jimaguas, a los siete meses.

En junio de 2004 le derribaron la casa al matrimonio opositor. Juan dice que fue un acto bárbaro. Nery que fue una película de terror. Se personaron en Casablanca, barrio insalubre, miembros del departamento de la Vivienda en Regla, una brigada de presos, una retroexcavadora, camiones y muchos policías para apoyar el desalojo. “Me sacaron a la fuerza de la casa y empezaron a tirar todo para la calle, perdí muchas cosas. Lo que no se rompió, el coche del niño, me lo robaron, también una plancha. Otras cosas las destruyó la excavadora. A todos nos ha afectado esto, pero sobre todo a mi hija que desde ese día no habla de eso. Si alguien le pregunta, se echa a llorar”, expresó Nery.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s